Quizá haya riquezas incalculables ahí abajo, pero cruzar la orilla suscita inquietud. El trabajo psicológico o una terapia psicolocorporal ofrecen herramientas para explorar bajo la fachada de la mente o de la piel.
De vez en cuando algún "tesoro" aflora a la superficie y queda expuesto a la luz de la conciencia. Entonces aumenta nuestra comprensión de quiénes somos o qué estamos haciendo en este mundo. Que estos meses de buen tiempo deparen felices hallazgos para todos."En lo más profundo del mar se encuentran riquezas incalculables. Pero si buscas la seguridad, ¡quédate a la orilla!-
Saadi de Shiraz, poeta sufí del siglo Xlll.









