martes, 28 de febrero de 2017

TUS PROPIOS PROPOSITOS

Siempre buscando la felicidad en la aprobación de los demás. Sintiéndonos mal por no esforzarnos-más aún- en ser diferentes a como somos. Pero afortunadamente llega un momento en que decimos basta. Y nos volcamos en ser felices a nuestra manera. Y recordamos que la vida es una aventura contenida en lo único que tenemos: el presente. Solo eso en nuestras manos. Así que !que todos tus propósitos tengan como mar de fondo tu verdadera felicidad, en presente¡
Cristina Romero

domingo, 5 de febrero de 2017

SER ALGUIEN NUEVO CADA DÍA

Perder, dejar atrás, cambiar, es doloroso... pero también puede ser liberador. Esta es la maravilla del cambio, que nos entrega un universo de posibilidades. Ante la pregunta de si la gente puede cambiar, respondo rotundamente: por supuesto que sí. Puede ser difícil, doloroso, pero es posible. Nada nos ata al pasado. Somos alguien nuevo cada día y podemos elegir cada día. Para afrontar los cambios que vendrán y aceptarlos, debemos estar dispuestos a renunciar, pero en retribución ganaremos un abanico enorme de opciones y caminos.
Demián Bucay

miércoles, 11 de enero de 2017

NADA ES NUESTRO

Nada es nuestro en realidad, resumía hace poco el psiquiatra francés Christophe André en su blog Psycho Actif. “Todo nos ha sido prestado y todo nos será tomado un día. No somos más que los inquilinos de nuestra vida, de nuestro cuerpo.. Y mucho mejor, puesto que lo que nos hará felices será ¡saborear más que poseer¡”. Si por algo la naturaleza es fuente de tanto disfrute es por ese carácter inasible de todo cuanto sucede en ella, argumenta.

domingo, 18 de diciembre de 2016

MOSTRARNOS COMO SOMOS

Mostrarnos como somos no es, por cierto, un acto de magia ni un dictamen de la voluntad. Se trata de la consecuencia de un viaje interior, aquel en el cual nos proponemos navegar en el universo de
nuestro ser, abiertos a lo que encontramos en él, deseosos de conocerlo y recibirlo con aceptación. Quien se conoce no se teme y quien no se teme tampoco teme a la mirada de los demás. Solo de este modo se abre ante ellos con toda su verdad.
Sergio Sinay

jueves, 17 de noviembre de 2016

ELOGIO A LA VIDA SENCILLA

El amor es sencillo (más que el odio) y la verdad es sencilla (más que la mentira). Un bosque es sencillo aunque nos perdamos en él, y perderse es sencillo aunque luego nos encontremos, y encontrarse es sencillo aunque luego a uno le cueste reconocerse en el espejo, y un espejo es sencillo aunque a su otro lado se abra un bosque impenetrable. Una vida sencilla no caza leones ni descubre las fuentes del Nilo, pero amansa las fieras interiores y, al hacerlo, consigue que todos los ríos, por caudalosos y remotos que sean, nazcan y desemboquen en nosotros. Una vida sencilla no saldrá en las portadas de los periódicos, pero será, invisible y secreta, el centro del universo.
Jesús Aguado

lunes, 17 de octubre de 2016

VIVIR, NACER A CADA INSTANTE

Vivir es nacer a cada instante. Nuestras células se renuevan continuamente, y eso deberíamos hacer también nosotros. La ciencia del siglo xxi muestra que todo lo vivo, desde el nivel celular, está dotado de sensibilidad. Y de algún tipo de inteligencia. Podemos llamarla inteligencia vital. La inteligencia connatural a todo lo viviente. No hay vida sin inteligencia ni inteligencia sin vida. Darnos cuenta de ello es una invitación a reconciliar la vida y la inteligencia, el cuerpo y la mente, y a reencontrar nuestro lugar en el mundo.
Jordi Pigem (filósofo)

miércoles, 24 de agosto de 2016

VIVE DESPACIO, VIVE MEJOR

¿Como es que vamos todo el día “con el turbo puesto” y apenas tenemos tiempo para nada? El mundo rápido en el que vivimos nos ofrece un billete de ida hacia la extenuación. Para el planeta y para quienes lo habitamos. Pero ¿existe otra manera de vivir, más plenamente? Sí, la hay y te proponemos que te unas a su pequeña gran revolución, silenciosa y sosegada.

Mientras el resto del mundo sigue rugiendo, una amplia y creciente minoría está inclinándose por no vivir con el motor acelerado al máximo. En cada actividad humana imaginable, desde el sexo, el trabajo y el ejercicio hasta la alimentación, la medicina y el diseño urbano, esos rebeldes hacen lo impensable: crear espacio para la lentitud. Y una buena noticia es que la desaceleración surte efecto. Resulta que hacer las cosas más despacio suele significar hacerlas mejor: salud, trabajo, familia, cocina, sexo... Todo mejor cuando se prescinde del apresuramiento. Pero el movimiento Slow no se propone hacer las cosas a paso de tortuga. La filosofía de la lentitud podrá resumirse en una sola palabra: equilibrio. Actuar con rapidez cuando tiene sentido hacerlo, y ser lento cuando la lentitud es lo más conveniente. Ser Slow significa que uno controla los ritmos de su vida y decide qué celeridad conviene en un determinado contexto, reivindicando el derecho a establecer nuestros propios tempos. Afirman que podemos vivir mejor si consumimos, fabricamos y trabajamos a un ritmo más razonable.
Carl Honoré

domingo, 3 de julio de 2016

QUERERNOS COMO SOMOS

Hay que observar las victorias pensando en los perdedores, porque en ellos están las claves del conocimiento. Quien gana no necesita moverse un ápice, pero quien pierde, sí. Celebrar los goles, pero celebrar de una manera profunda cada vez que el héroe cae, porque es ahí donde aprendemos a ser algo más que estatuas, desde al anonimato. Los brazos abiertos, los pequeños gestos cotidianos. Desde ser lo que somos, lo que sí podemos ser, dando valor a las manos tendidas, a las sonrisas, a las ojeras, a las estrías. Poniendo en cada cicatriz toda la potencia de una vida vivida, de un cuerpo y un estar en el mundo que, en tanto que vida, solo puede ser memorable.
Brigitte vasall

lunes, 30 de mayo de 2016

VAGÓN DE LA MEDITACIÓN

Alguien especial un día le contó que meditar era “escuchar tu corazón, buscar en tu interior”. Desde entonces, a ella oír hablar de meditación la embelesa. Intenta ser consciente del presente, observa con atención el mundo que la rodea, es su modo de caminar, de aceptar mejorar. La invita a la transformación, le regala sanación, y percibe el mundo como un lugar mejor. Se vuelve necesaria como el aire que respira y apasionante como el tacto necesario del amante.
Es como una espera a tras la barrera. Ves pasar el tren de alta velocidad, como la vida misma, sin tiempo de parar. Debes decidir el ritmo de la vida en el vagón que se te asigna o el tiempo de espera en la barrera que te aprieta. La velocidad te lastima pero la lentitud de la meditación te acaricia. Delante de la vía, el cuerpo te señala cuándo parar y, ante la vida,  la mente te indica cuándo meditar.
Ante tales vivencias, ante tales consejos, ella se detuvo, reflexionó, dejó pasar el tren expreso y decidió emprender un trayecto más lento, tan viejo como el tiempo, tan certero como que amanece en breves momentos, y comprendió que al meditar solo se es, el silencio se logra entender y se busca sin querer como compañero del nuevo tren.
Subes a a un vagón de destino incierto, pero de señales reales y un tanto espirituales. Te ayuda a mantener el equilibrio en cada movimiento, a aminorar la marcha del pensamiento. Las vistas que observas desde las ventanas se vuelven tan sencillas como magnificas. Puede llenar una vida de muchas otras perspectivas, de ángulos más amplios, el horizonte se ensancha.
“No hay manuales, solo respuestas individuales”, le dijo aquel viejo maestro. “Medita y alimenta tu alma, sosiégate y conseguirás la calma necesaria para acompañarla, silencia palabras, pronuncia miradas y si al meditar encuentras tu camino, el mundo será como una función principal, una premiére a estrenar, un sentido a crear y un gran papel que interpretar.
Elena Martínez

domingo, 24 de abril de 2016

Teoría paradójica del cambio

“El cambio se produce cuando la persona se convierte en lo que es, y no cuando trata de convertirse en lo que no es”, escribió el psiquiatra Arnold Beisser en lo que se conoce como su “Teoría paradójica del cambio”. La paradoja consiste en que cuanto más trata uno de ser lo que no es -el impulsivo quiere ser reflexivo, el tímido desea convertirse en extrovertido, el iracundo lucha por transformarse en una persona tranquila-, más permanece igual. Es al abandonar la lucha por ser otra cosa cuando, justamente, y paradojicamente, se produce el cambio: el impulsivo va pensando un poco más antes de actuar, el introvertido se va abriendo paulatinamente en su relaciones y el iracundo va mostrándose con más tranquilidad cuando algo le perturba. Solo la empatía y el respeto por nosotros mismos nos permiten ir dando alcance progresivamente a nuestros objetivos de cambio.
Sergio Huguet (Psicólogo y psicoterapeuta gestáltico)