domingo, 31 de enero de 2016

LA FILOSOFÍA TE AYUDA A VIVIR MEJOR

En una época en la que se mide el valor de las cosas por su utilidad inmediata, la filosofía puede parecer un ejercicio para excéntricos. ¡Todo lo contrario! Conocer las reflexiones de los grandes pensadores es adentrarnos en una aventura estimulante que nos permite crear nuestra propia visión del mundo y, por lo tanto, ser más libres, menos manipulabres. Kant, Descartes y Epicuro están a tu servicio.
La filosofía nunca podrá reducirse a un manual de instrucciones para vivir mejor, pero te proporciona valiosas herramientas para configurar un visión del mundo autónoma y creativa, lo cual significa vivir mejor, con más libertad y criterio, sorteando las trampas de la manipulación y la autocomplacencia. Kant decía que el ser humano es un fin en sí mismo, nunca un medio. Cada individuo es irrepetible. En su interior, hay un universo que se despliega mediante la sensibilidad, el lenguaje, la razón, la imaginación. La filosofía es ante todo una pregunta que nos ayuda a construir nuestro propio universo.
Rafael Narbona

lunes, 11 de enero de 2016

PERSIGUE TUS OBJETIVOS

En 1932,abrumado por los pesares y la desesperación de sus pacientes, el psiquiatra W. Beran Wolfe resumió su filosofía con estas palabras: “Si observas a un hombre realmente feliz, lo encontrarás construyendo una barca, componiendo una sinfonía, criando a su hijo, cultivando dalias dobles en su jardín o buscando huevos de dinosaurio en el desierto de Gobi”. Tenía razón. Las personas que se esfuerzan por conseguir algo que para ellas es importante son mucho más felices que las que no tienen sueños. Si encuentras una persona feliz, encontrarás un proyecto.
Algunas personas se dedican a objetivos relacionados con trabajo, mientras que otras se aplican a dar más sentido a su vida familiar, social o espiritual. En realidad, el proceso de trabajar en pos de un objetivo es más importante para el bienestar que su consecución.

domingo, 20 de diciembre de 2015

EL SENTIDO DE LAS PEQUÑAS MARAVILLAS

Descubrir la magia del día a día depende más de nuestra forma de ver las cosas que de lo que sucede a nuestro alrededor. Cada instante encierra un tesoro. A veces tenemos la sensación de que ocurren pocas cosas extraordinarias. Nos fijamos en los grandes acontecimientos -una boda, un largo viaje, el nacimiento de un hijo- y no apreciamos los regalos que, momento a momento, nos ofrece cada jornada. En una de las escenas más recordadas de Alicia en el país de las maravillas, el Sombrerero Loco celebra el “día del no cumpleaños”. Es decir; cada fecha del calendario merece una fiesta. Si tomamos conciencia de ello, estaremos en disposición de celebrar lo cotidiano. Cabalgando a lomos de lo urgente, a menudo nos pasan inadvertidas las pequeñas maravillas que dan sentido a nuestros días. Como reza un proverbio oriental: “Estás aquí de paso, detente a mirar las flores”.
"Francesc Miralles"

domingo, 22 de noviembre de 2015

CONECTA CON LO QUE DESEAS

Túmbate en un lugar tranquilo. Cierra los ojos e imagina que vas avanzando hacia el futuro y cada vez tienes más años, hasta que llegas al día de tu muerte. Imagina que sabes que vas a morir y puedes hacer un evaluación general de tu vida. Observa qué es lo más importante para ti, qué cosas estás contento de haber vivido y qué cosas dan sentido a tu vida en ese momento. Abre los ojos y pon todo esto por escrito. Este ejercicio te ayudará a aislar que´es
lo que da sentido a tu vida según tus valores.
(Rafael Narbona)

lunes, 2 de noviembre de 2015

INTENTAR FLUIR MAS

¿Alguna vez has estado tan absorto en lo que estabas haciendo que has perdido por completo la noción del tiempo? Puede que ni te dieras cuenta de si tenías hambre, te hacía daño la espalda o tenías ganas de ir al lavabo...No importaba nada más. Si alguna vez te has sentido así, has experimentado un estado llamado “flujo”.
Este término, define un estado de ensimismamiento y de concentración intensos en el momento presente. En realidad, podemos fluir en casi todo lo que hacemos, por monótono o aburrido que parezca: esperar el autobús, cambiar un pañal, trabajar en una línea de montaje... Fluir hace que nos enfrasquemos en la vida (en lugar de dejarnos alienar por ella), que disfrutemos con las actividades (en lugar de encontrarlas aburridas), que tengamos la sensación de control en lugar de sentirnos impotentes), y nos hace sentir con un yo fuerte (en lugar de sentirnos indignos). Todos estos factores llenan la vida de significado y le aportan riqueza, intensidad... y felicidad.
¿Como se consigue? El secreto está en la atención. Para fluir, tienes que dirigir toda tu atención a la tarea que tienes entre manos. Si el desafío es escaso, la atención se dispersa. Si el desafío es excesivo y te pones tenso, tu atención se dirige hacia ti y tus limitaciones y tomas conciencia de ti mismo.

domingo, 11 de octubre de 2015

LA LENTITUD COMO ALIADA

La prisa hace como si lo que tenemos entre manos fuera algo sin valor que conviene quitarse de encima. Es como intentar mejorar la vida huyendo de ella y alimenta la idea de que nos perdemos algo.
”El tiempo no es sino la corriente en la que estoy pescando”, escribió Henry David Thoreau. Las prisas impiden disfrutar los instantes de eternidad que podemos crear a lo largo del día.

jueves, 17 de septiembre de 2015

SENTIMIENTOS COMO OLAS

Según la teoría budista, los sentimientos son en parte reacciones del cuerpo a lo que perciben los sentidos. De la misma manera que el nacimiento y la desaparición de células fluye como un río en el cuerpo. Los sentimientos también se mueve, pasan y juegan con los sentidos.
El cuerpo percibe y siente constantemente, pero dado que el cuerpo no es la última realidad, tampoco lo son las emociones. Cuerpo y emociones fluyen acompasados dentro de la consciencia y por tanto, existe la posibilidad de ver cada sentimiento como una entidad, observar su paso como el de una ballena en el océano y su relación con los sentidos como el de un pez con su comida. No es inevitable dejarse llevar por los sentimientos, porque estos no son más que olas, movimientos en el río de la vida. Por el contrario, se puede observar la energía que contienen las emociones que pasan por el cuerpo sin dejarse arrastrar por ella.
Para ello es útil repetirse regularmente, que los sentimientos son como las olas, su influencia sube, baja y pasa, para dar lugar a otro sentimiento. No somos lo que sentimos.
Or Haleluya (profesora de yoga)

viernes, 28 de agosto de 2015

ENSANCHAR EL TIEMPO

Abandonar las prisas intensifica la vivencia de los días.
Tener presente el tiempo está en la naturaleza humana, como en la de animales y plantas. Ayuda a organizarse y prever acontecimientos. Sin embargo, cuando más hemos querido controlarlo y optimizarlo con la ayuda de aparatos, más nos hemos dejado arrastrar por las prisas y desconectado del único tiempo tangible: ese que transcurre ahora mismo y que no hay reloj en el mundo, por preciso que sea, capaz de apresar.
Las vacaciones son la ocasión ideal para recordar lo bien que sienta dejar el reloj a un lado y bajar el ritmo.
Así, cuando se deja de depender del reloj y de horarios impuestos se pude recuperar lo que debiera ser natural y practicar todo el año: permitir que sea el cuerpo el que marque el ritmo. Es un ritmo más lento pero también eficiente. Permite prestar atención a los pequeños detalles, estar de verdad para aquellos que nos rodean y sentir o que aveces queda oculto bajo la espuma de los días. El mismo tiempo de reloj que las prisas acortan se ensancha cuando se cultiva la calma.
Mayra Paterson

lunes, 10 de agosto de 2015

UNA MALETA DE SUEÑOS

Este planeta nuestro se ha vuelto pequeño y previsible, pero a pesar de ello el viaje sigue siendo una de las experiencias más fascinantes y aconsejables. Cambiar de hábitos, de ritmo,de comidas, de referencias éticas, de clima, de músicas, de trasfondo histórico o de idioma es tan saludable que se parece a la felicidad. Y porque fugarse del propio entorno de vez en cuando para renovarse y conocerse mejor es algo necesario y vigorizante.
Jesús Aguado

lunes, 13 de julio de 2015

LA SOLEDAD VACÍA

¿Que diría hoy Anthony Storr, cuando tanta gente establece vínculos a través de todo tipo de redes sociales, multiplica sus relaciones a golpe de clic y expone sus intimidades sin que parezca conveniente guardar algo para la maduración interior? ¿Qué diría de un tiempo en el que la distinción entre estar solo y acompañado se ha vuelto borrosa porque los artilugios nos dejan a disposición permanente de los demás? Vería en ellos seguramente una muestra más de la condición contradictoria del ser humano: un ser único del nacimiento a la muerte y con una capacidad enorme de comunicarse con los demás, pero no ilimitada, porque siempre queda un rescoldo intransferible, y por tanto un ser abocado a una soledad intima, aunque necesitado de compañía para “completarse”, para ser.
Es una contradicción insalvable por mucha tecnológica que pongamos en nuestra vida y por muchas relaciones que establezcamos: nunca llenaremos del todo la soledad existencial que nos caracteriza. De hecho, ese sentimiento de soledad parece haberse multiplicado en paralelo a las posibilidades de comunicación, como si esa capacidad en aumento -que lleva a extender nuestra presencia, aunque sea virtual, a todo el planeta- en vez de redundar en más y mejores relaciones ahondara en el aislamiento.
Ese sentimiento creciente de soledad en medio de la riqueza comunicativa proviene de unas carencias que no se sabe cómo llenar. Es una soledad vacía y por tanto “temida”.
Paco Valero