miércoles, 14 de enero de 2015

SER UNO MISMO

Es cierto que la vida no solo la vivimos, también la pensamos. Con frecuencia escuchamos a personas de 70 o de 80 años decir que, a pesar de que saben qué edad tienen, por dentro siguen sintiéndose como aquellos jóvenes veinteañeros que fueron. La vida no solo la vivimos, también la pensamos. Y para darle un sentido importante, es necesario ser conscientes del tramo de vida que transitamos, darnos cuenta de que en cada tramo las energías cambian como también los proyectos, los deseos, los objetivos, los valores. Hay un momento para “comernos” la vida y otro para ir más ligero. Lo importante es caminar cada tramo siendo honesto. Y sabiendo quién eres, apartando la cobardía que te impide darle a la vida lo que tienes para darle. A veces es una cuestión de aceptar los propios límites. Y eso suele costar mucho de asumir.
Jorge Garriga (terapeuta)

sábado, 3 de enero de 2015

CELEBRAR LA VIDA

Cada día es igual y distinto a los demás. Dura las mismas horas, pero lo que en él sucede es irrepetible y valioso. Hay días especiales -regalos del destino o consecuencia de nuestro esfuerzo- que brillan con luz propia: a veces algo tan extraordinario como el nacimiento de un hijo, o simplemente un instante feliz en el lugar más insospechado.
Pero junto a lo imprevisto, hay días especiales marcados en el calendario que, generalmente en modo colectivo, nos invitan a tener determinada actitud. Son las fiestas.
Todas las culturas, desde la más remota antigüedad, tienen sus días festivos. En primer lugar están las celebraciones de carácter sagrado, de las que derivan la mayoría de las fiestas tradicionales. De la misma manera que un templo supone delimitar un espacio que tendrá un significado especial, la fiesta supone un palacio construido en el tiempo.
Otra de las características de la fiesta es que no se trabaja. El trabajo, necesario para muchos fines, ha sido visto por el ser humano como una especia de castigo. De manera que lo importante entonces es recuperar el valor del juego, de lo lúdico en el sentido de no tener otra finalidad que el hecho mismo de producirse. Volver, de alguna manera, a la espontaneidad del niño.
Se trata, en definitiva, de celebrar en el interior de cada uno, y en el grupo del que se forma parte, los aspectos más importantes de la vida, como son la alegría, el amor o la esperanza.
Daniel Bonet

domingo, 21 de diciembre de 2014

AMA Y HAZ LO QUE QUIERAS

Desarrollando una idea que ya mencionaba san Agustín, el poeta filósofo Joan Marargall(186-1911) destilaba la esencia de la vida con estas palabras: “Amar, esto es la vida. Amar hasta el punto de poder darse por lo amado. Poder olvidarse a sí mismo, esto es ser uno mismo; poder morir por algo, esto es vivir... Ama, y haz lo que quieras. Amar es pues la causa, la seña y la justificación de la vida... Ama tu oficio, tu vocación, tu estrella, aquello para que sirves, aquello en que realmente eres uno entre los hombres. Esfuérzate en tu quehacer como sí de cada detalle que piensas, de cada palabra que dices, de cada pieza que compones, de cada golpe de tu martillo, dependiera la salvación de la humanidad. Porque depende, créeme”.

viernes, 12 de diciembre de 2014

SOLOS EN COMPAÑIA

Hablar con los demás a distancia, tecleando en una pantalla que nos cabe en el bolsillo, es algo cada vez más común. Y queriendo huir del aislamiento, acabamos estando solos a pesar de tener a otras personas a nuestro lado. Ponernos algunos límites nos permitirá volver a disfrutar de las conversaciones que nos nutren y ayudan a crecer.
Vivimos tres fantasías gratificantes fruto de nuestros dispositivos móviles: que podemos controlar nuestra atención y depositarla donde más nos interesa, que siempre habrá alguien escuchándonos y que nunca estaremos solos. Tres creencias profundamente dañinas: nada tiene de malo estar y sentirse solo en algún momento; no siempre tiene por qué haber alguien escuchándonos; y no podemos controlar constantemente hacia dónde dirigimos nuestra atención.
Deberemos encontrar el punto de equilibrio.
Rosa Rabbani (Dra. Psicología)

miércoles, 3 de diciembre de 2014

PASIÓN

El mejor dibujo de una rosa no huele a rosa. Todo lo que pueda decirse del amor es nada si nunca lo has sentido. Es la emoción y el compromiso con la vida lo que le concede sustancia a lo vivido. La pasión es la energía de la acción, el combustible de tus músculos. El fuego sagrado de tu conducta.
Sin la pasión, seguirás siendo un espectador impávido de tu existencia, aunque ayer, hoy y mañana estés en el centro del escenario. Y aunque todos te aplaudan o te abucheen, tú no estarás allí si en tu papel de cada momento no está involucrado el corazón.
Jorge Bucay

sábado, 22 de noviembre de 2014

LA IMPORTANCIA DE LOS DEMÁS

Numerosos estudios han demostrado que las personas que cuentan con una red de relaciones importante y que tienen vidas activas viven más tiempo y gozan de mayor salud. Por eso y porque necesitamos amar y sentirnos amados es importante dedicar pequeños momentos a enriquecer las relaciones con la pareja, familiares y amigos, así como a crear nuevos lazos.

jueves, 13 de noviembre de 2014

VIVIR CON ENTUSIASMO

Se trata de una emoción, compleja, pero a a la vez frágil y difícil de dominar, ya que de la misma forma que se enciende como una chispa y deslumbra con su poderosa luz, también puede desvanecerse con rapidez. El reto reside tanto en mantener viva esa llama como en lograr que no resulte insustancial, quedándose en una momentánea sensación eufórica que no se convertirá en nada, y es que el entusiasmo sin compromiso ni perseverancia se convierte en algo estéril, como una semilla que no enraíza.
También abre caminos, a veces por parajes desconocidos. Por eso es necesario ponerlo a prueba, dado que a veces lleva a ver solo la cara más amable de las situaciones.
Y si algún día flaquean las fuerzas y la vida trascurre sin alicientes que enciendan su llama, puede ser útil acercarse a quien lo desprende, porque como todas las emociones, el entusiasmo también se contagia.
Anna Tiessler

lunes, 3 de noviembre de 2014

CONTEMPLACIÓN

Estamos acostumbrados a la actividad constante, olvidando que la vida precisa también de la quietud. Hay día y noche, acción y reposo... Entre estos dos polos transcurre la existencia. Cultivar la contemplación significa buscar la serenidad, así como tender a una jerarquía de valores donde no prive lo estrictamente materialista. También significa querer mirar las cosas tal como son sin pensar para qué sirve o cómo pueden beneficiarnos. Dicho en pocas palabras: preferir el ”Ser” al “tener”.
La contemplación es el primer paso para adentrarse en los misterios del ser, pero también hacia una forma de vivir más humana. No significa no hacer nada (podemos estar quietos y angustiados) o tomarse las cosas a la ligera, sin comprometerse. Se trata de ser sinceros con la vida y alejar el miedo del corazón.
Podemos practicar la actitud contemplativa observando la naturaleza y sus desconocidas maravillas, el rostro de las personas, trabajando en lo nuestro pero con una actitud más abierta y relajada, apreciando un obra de arte... No desperdiciemos, en definitiva, las ocasiones que tenemos de mirar con amor lo que nos rodea.

lunes, 27 de octubre de 2014

LA GENTE BELLA

“Las personas más bellas con las que me he encontrado son aquellas que han conocido la derrota, conocido el sufrimiento, conocido la lucha, conocido la pérdida, y han encontrado su forma de salir de las profundidades. Estas personas tienen una apreciación, una sensibilidad y una compresión de la vida que las llena de compasión, humildad y una profunda inquietud amorosa. La gente bella no surge de la nada”.
Elisabeth Kübler-Ross

lunes, 20 de octubre de 2014

LA VOLUNTAD DE MEDITAR

Es una experiencia sencilla que nos permite vivir cada instante como si fuera eterno mientras paseamos o respiramos conscientemente.
Meditar no solo consiste en sentarse en la postura del loto con una barrita de incienso en una habitación silenciosa. Hay otro tipo de meditaciones que podemos practicar.
Meditar es un estado de nuestra atención. Ser conscientes de la inspiración y la espiración ya es meditar.
Al cabo de un rato, quizá veremos cómo más allá de los colores, de los olores, del paisaje, hay algo más grande, algo que no puede ser comprendido y de lo que formamos parte. A veces la mente saboreará nuestras intenciones de meditar, y ahí entra en juego “la voluntad”.
Gaspar Hernandez