viernes, 11 de abril de 2014

ENCONTRAR NUESTRO SER VERDADERO

Las Neurociencias afirman que el cerebro necesita veintitrés centésimas de segundo para realizar las operaciones que preceden a la acción. Es el espacio de tiempo de la espontaneidad. Pasado un segundo, cualquier acción en respuesta a una estimulación no merece el calificativo de espontánea. Solo durante veintitrés centésimas no podemos recurrir al pensamiento. Entonces, ¿de dónde procede un acto que surge antes de ese lapso de tiempo? En ese lapso extremadamente corto, pasamos a la acción, es una manifestación del inconsciente. Una reacción inmediata emergiendo de un fondo, que en parte, permanece oculto para nosotros. Esto quiere decir que la espontaneidad nos muestra en profundidad aquello que somos y nos permite conocer mejor las partes más íntimas de nuestro ser.

A esta velocidad, nuestros filtros y limites, las creencias, la moral... no tienen tiempo de manifestarse y, por esta razón, ese momento es tan importante en el zen: lo que emerge en ese instante es el ser en toda su desnudez, en toda su verdad. El ser auténtico, no filtrado, el que tratamos de controlar, de encajar en un modelo social.
De forma natural, tendemos a comparar estas dos maneras de actuar y a preferir la espontánea. Y, suavemente empezaremos a derivar hacia una acción más inmediata, más rica. Sorprendente para nosotros y para los demás. Tendremos la impresión de volver a la naturalidad de la infancia, a esa frescura renovada y maravillosa. Descubriremos una libertad que emerge de nuestras zonas más profundas y exprese, con la mayor exactitud, lo que somos realmente: eso que los maestros zen denominan un “ser verdadero”.
Daniel Odier

sábado, 29 de marzo de 2014

AMOR A LA TIERRA

Vemos la Tierra como un objeto inanimado porque nos hemos alejado de ella. Y también nos hemos alejado de nuestro cuerpo. Son muchas las horas del día que pasamos sin ser conscientes de él. Estamos tan atrapados en nuestro trabajo y nuestros problemas que nos hemos olvidado de que somos algo más que nuestra mente. Muchas enfermedades se derivan, precisamente de ese olvido.

Y también nos hemos olvidado de que la Tierra forma parte de nosotros y de que nosotros formamos parte de ella. Eso influye en cómo la tratamos.
Cuando veamos a nuestro cuerpo como un milagro, veremos también a la Tierra como un milagro y empezaremos a cuidar su cuerpo. El cosmos resplandeciente y elegante que vemos es, de hecho, nuestra propia consciencia y no algo ajeno a ella.

viernes, 21 de marzo de 2014

EL AMOR A LOS PADRES

"Los niños empiezan queriendo a sus padres; cuando crecen los juzgan; a veces, los perdonan" dice Oscar Eilde en una de sus obras. Hay personas que lo hacen pronto, incluso de forma inconsciente, acaso porque han tenido una buena relación y asumen el vínculo con naturalidad; otras necesitan más tiempo, tal vez ayuda o el revulsivo de un acontecimiento que transforme su mirada.

Nuestros padres forman parte de lo que somos. Podemos desear cambiarlos o que hubieran sido diferentes, pero es en la aceptación del vínculo que se tiene con ellos y de que son como son donde reside la posibilidad de asumir y agradecer esa vida que nos han dado, con todas sus consecuencias. Puede que, a su vez, la vida nos obsequie así con un atisbo más certero de quiénes somosy de quiénes son realmente nuestros padres.

lunes, 17 de marzo de 2014

EL PODER DEL SILENCIO

¿Qué buscamos cuando madrugamos para llegar a un sitio a contemplar el amanecer? ¿De qué hablamos cuando decimos que necesitamos un buen rato en la bañera para desconectar? ¿Qué mensaje escarbamos cuando nos desplazamos a lugares remotos y frios a vivir una aurora boreal? Tal vez no nos demos cuenta de que estamos a la búsqueda del silencio. Necesitamos recuperar el diálogo con nosotros mismos, que es lo que el ruido nos ha arrebatado. El silencio dilata el tiempo, así que con las interferencia auditivas también perdemos ritmo de vida.
Podemos ejercitar el silencio. De la misma manera que consideramos que el entendimiento con nuestra pareja o amigos es óptimo cuando los silencios son cómodos y no violentos, podemos buscar ratos de silencio para nosotros mismos. Entrenarlo de la misma manera que animamos a nuestros músculos a trabajar, o a nuestro cerebro a recordar conocimientos adquiridos. En un mundo presidido por el ruido.. podemos "citarnos" con el silencio una o varias veces a la semana, hacerlo como quien va al gimnasio y no dejarnos vencer por la pereza de combatir el estruendo que nos envuelve.

viernes, 7 de marzo de 2014

LOS LIMITES DE LA PRUDENCIA

Otra cara del miedo es la que nos lleva a vivir la vida con cierta prudencia. Temer algo o a alguien puede ayudarnos a sobrevivir en una situación de peligro o una experiencia estresante. A lo largo de la historia, el miedo ha sido un arma de defensa que ha permitido al ser humano desarrollar habilidades extraordinarias para adaptarse a entornos difíciles y salvaguardarse de los peligros y las incertidumbres, lo que ha contribuido a la supervivencia de la especie.

La experiencia nos enséña que la prudencia, la duda o el miedo no tienen por qué ser malas compañías; condición es que no nos paralicen o nos hagan sufrir demasiado.

En ocasiones es importante ser comedido y mantener cierto recelo a fin de poder ocuparse de lo que puede ser importante para nosotros en cada momento.

Cuando evitamos totamente aquello que tememos, tratando de borrarlo incluso del pensamiento, es cuando alimentamos el miedo y lo podemos convertir en un monstruo desmedido. El miedo no desaparece por el mero hecho de que no pensemos en él o procuremos distraernos con otra cosa. La evitación nos protege temporalmente de la angustia que sentimos, pero perpetúa a nuestro temor y afecta a la percepción que tenemos de nosotros mismos.
Bet Font y Victor Amat

domingo, 2 de marzo de 2014

TODOS SOMOS UNO

"Darle a alguien todo tu amor no asegura que te ame, pero no esperes que te ame por el mero hecho de amarle; solo espera que el amor crezca en el corazón de la otra persona. Y si no crece, sé feliz porque creció en el tuyo. Hay cosas que te encantaría oír, que nunca escucharás de quien te gustaría que las dijera; pero no seas tan sordo para no oírlas de aquel que las dice desde su corazón", asegura la Madre Teresa de Calcuta, quien dedicó su vida a servir y amar a los demás.
Ella, como los grandes maestros, afirmaba que todos somos uno y que lo que le ocurre a alguien en cualquier parte del mundo repercute de alguna manera en el resto de la humanidad.

martes, 25 de febrero de 2014

VACIO

El vacío existencial no se llena con un nuevo coche, una casa más grande o cualquier otro logro material, ni tampoco con títulos y reconocimiento externo, sino aceptando la vida tal como es y engrandeciendo nuestra capacidad de amarnos a nosotros mismos y a los demas, "La realidad primera -dice el escritor y maestro espiritual Eckhart Tolle- se encuentra en nuestro interior; la realidad segunda, en el exterior. Si lo de dentro está bien, lo de fuera encaja con suavidad".
Aida Ponts

lunes, 10 de febrero de 2014

LA PÉRDIDA MÁS SENTIDA

La vida no solo nos da: también nos quita. Afrontar las pérdidas que depara, forma parte del proceso de convertirse en persona y nos hemana al resto de la humanidad.

No se puede crecer psíquicamente sentado en un jardín donde nos sirven manjares en una bandeja de plata. Se crece cuando se está enfermo o cuando hay que hacer frente a una pérdida dolorosa. Se crece si, en vez de esconder la cabeza en la arena, se acepta el sufrimiento intentando comprenderlo. Descubrir lo bueno en lo malo es una de las lecciones más provechosas.
"Todos los sufrimientos y pruebas, incluso las pérdidas más importantes, son como semillas que más tarde nos ayudarán a crecer, y esa es la única razón de nuestra existencia" (Elisabeth Kübler-Ross)

viernes, 31 de enero de 2014

LA CAPACIDAD DE ASIMILAR

Cada vez que respiramos tenemos la oportunidad de sentir qué tomamos de la vida y qué nos gustaría dejar atrás.
El dióxido de carbono cierra el paso al oxígeno en las células; toca, pues, desprenderse de él. Pero también tenemos hábitos, actitudes o pautas de pensamiento que suponen una carga. En ocasiones incluso nos hacen daño o repercuten en quienes nos rodean.
Nuestras células son maestras en ese proceso al incorporar el aire y los nutrientes que precisan. La psique lo hace a su vez, al integrar hechos y situaciones, conocimientos y experiencias. En ambos casos hay que cribar, transformar, sustituir... Todo ello nos conduce a experimentar cierto tipo de unidad, sea con la naturaleza que nos nutre o con la conciencia que nos anima. Elegir lo que mejor nos sienta sin sobrecargarse con toxinas o rencores es todo un arte.

jueves, 23 de enero de 2014

CUANDO MIRAMOS DE VERDAD

Cuando estamos distraídos y no nos fijamos realmente en las cosas, nos sentimos algo insatisfechos y desconectados. Imagínate corriendo par ir a trabajar. Pasas junto a tu hijo o pareja y te despides con un rápido beso. Esa costumbre de no fijarse realmente, de hacer que nuestra mirada resbale por la superficie de las cosas, nos deja hambrientos y solos de una manera fundamental.

 Cuando nos detenemos y nos fijamos o miramos conscientemente, conectamos. Una breve conexión de ese tipo puede elevar nuestro humor y alimentar nuestro corazón durante horas. Cuando "miramos de verdad" todo lo que vemos se torna hermoso: las grietas en la acera, una planta muerta, las arrugadas manos de una anciana.... "Caminad por la belleza", dicen los indios navajo. Cuando nuesta mirada está atenta, todo es hermosura y todo el mundo camina por la belleza.